En 2009, los programas de televisión chinos superaron con éxito la recesión internacional y llegaron hasta mercados extranjeros.
Documentales que reflejan la cultura china, su historia, su geografía y su desarrollo económico y social se pudieron ver el año pasado en países como Francia, Bélgica, Estados Unidos, Rusia, en países árabes y en Africa. Sirven para comprender mejor la China tradicional y moderna.